Leyendo a Aristóteles me parece que conseguí cierta unión mística:
Empecé a llorar porque toqué la verdad,
con los dedos y con el corazón
y porque él mismo me susurró al oido desde muy lejos:
"Hay muchos modos de ser malo, pero solo uno de ser bueno"
sábado, 18 de junio de 2011
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)